sábado, 13 de octubre de 2012

Escucha...


Aquel hombre, ya maduro en edad tomó su bastón, su gabán y su boina. Acostumbrado a su soledad, decidió deambular por las heladas calles de aquel pueblo. Se detuvo a observar a unas familias que iban transitando por allí mismo. A su lado se detuvo Virginia, también con la misma soledad que lo acarreaba a él, además una mujer igualmente madura en edad y en belleza, y su espíritu tan libre y tan espontáneo, lo tomó del brazo y lo llevó a un café. Aurelio asombrado por su belleza y la impresión de paz que le transmitió, se dejó seducir por el momento. Caminaron un par de cuadras y entraron a un bar. En una simple pero radical frase, él recordó lo que era vivir. Fueron tan sólo 20 minutos los que estuvo con aquella mujer, pero tantas sensaciones las que vivió que no quería que el momento terminara. Cuando finalmente terminó la charla, Virginia le confesó que ella era la soledad que le pedía a gritos salir, vivir de nuevo, tener amistades, reír, llorar, sin importarle lo que dijeran otros. El hombre asombrado pero con una sonrisa de satisfacción, escuchaba atento y tomando nota de todo lo que le decía su interior encarnado en aquella hermosa mujer

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Qué es justo en esta miserable vida?






Aquel condenado a muerte no le importó cometer un último crimen antes de morir. Todos los días obervaba a uno de los presos que se jactaba así mismo de ser pastor, día a día proclamaba en sus oraciones que aquellos que eran inocentes y que estaban siendo juzgados sin una justa causa pronto saldrían en libertad, porque la justicia así lo demandaba, tanto la divina como la territorial. El día de su ejecución se levantó más temprano de lo normal, fue a su celda y mientras dormía lo ahorcó con el cordón de su zapato, dejándole una nota en su pecho. ¿Conoces la justicia? Absolutamente nada es justo en esta miserable vida. Fue así como todos quedaron en paz, tanto el condenado a muerte, como aquellos que estaban condenados en vida a escuchar a aquel que se autonombraba pastor.

jueves, 30 de agosto de 2012

Viviendo una doble vida



Aquella bibliotecaria de lentes grandes y conocedora de absolutamente todos los libros de la biblioteca, tenía una doble vida. Los viernes en la noche visitaba un bar distinto de la ciudad. Se quitaba los lentes, peinaba su cabello de forma ondulada,  usaba un vestido rojo ceñido a su cintura, con un escote profundo hasta sus pechos, siempre buscaba el mejor ángulo para lucir su esbelto cuerpo.Pedía un Martini y en una vista panorámica coqueteaba a todos los hombres que allí se encontraran, solteros o casados; era feliz viendo la cara de torpes que ponían cuando cruzaban miradas. Ella disfrutaba con eso, y si alguno se le acercaba ignoraba su presencia y continuaba, no buscaba aventuras, no buscaba placer sexual, tan sólo mostrar su belleza y observar la infidelidad y la ansiedad de aquellos hombres sólo en su mirada. Aquella bibliotecaria, era feliz viviendo en su doble vida.

jueves, 12 de julio de 2012

Enamorándola una y otra vez

Ella perdió la memoria en un accidente justo cuando  él tenía un dilema en su cabeza. Pensaba que si se quedaba al lado de ella le haría daño, ya que su personalidad ameritaba la soledad. Pero luego la observó y notó lo frágil que era, quería protegerla de lo que fuera. Así que cerró sus ojos, se escondió en sus adentros y juró que nunca se alejaría a menos que así lo quisiera. Se armó de valor, y se ingenió la forma de que lo recordara, se encargó de enamorarla una y otra vez.

lunes, 2 de julio de 2012

¿Es la libertad más fuerte que el amor?



Yo estaba acostumbrada a una vida nómada. Me consideraba alérgica a los compromisos, y tan sólo el hecho de sentirme atada a uno, nublaba mi libertad ya que de ser así, no podría viajar de país en país con la misma facilidad. 


Trabajaba de maestra de idiomas y siempre me caractericé por hacer muchas amistades, porque gracias a ellas podía trabajar en varios países. Mis romances no duraban más de dos meses, rompí muchos corazones lo sé, pero a cada uno los recordé no como un pasatiempo, si no, como una bonita experiencia. Incluso, cuando encontré a mi alma gemela, llegué a pensar que era momento de sentar cabeza y dejar mi vida nómada y bohémica. Durante el tiempo que viví alcancé a rechazar 3 ofertas de trabajo para países como Suiza, Nueva Zelanda, y Jamaica. En serio lo intenté, pero mi espíritu de libertad era mayor que encontrar la pareja perfecta.

miércoles, 20 de junio de 2012

El loro y el cuervo

El cuerpo se hallaba tirado en la sala de su casa, su familia alrededor lloraba su partida en medio de su incertidumbre por desconocer el asesino, sólo podían ver 7 agujeros presenciados en el cadáver.
Todos en silencio e inmóviles, siguieron con la mirada a un cuervo que entró por la ventana y se paró en su ensangrentado cuerpo, agachando su cabeza, apuntando al corazón, levantó su frívola mirada y en una ráfaga, al loro atacó. 

sábado, 16 de junio de 2012

Descanso a la rutina



Como un día de esos que no quieres hacer nada, salí de la oficina a tomar un receso, a dos cuadras de allí encontré un Café-Bar y me senté en las sillas que estaban afuera de aquel lugar, quería fumar un cigarro, despejar la mente. Para acompañarlo ordené una taza de café. La nicotina con la cafeína generaba una mezcla exótica, un desorden de ideas que conseguía calmarme. Observaba  todo, pero no quería pensar nada, saqué mi reproductor, conecté los audífonos, sintonicé un par de canciones de Jazz y por escasos minutos pude decir: ¡adiós, estúpido mundo superficial!